Nunca imaginó que desearía a otra mujer, hasta que una compañera de trabajo se inclinó demasiado hacia ella y todo dio un vuelco. Un beso deshace años de certidumbre, y la sensación de mareo y embriaguez que deja atrás se convierte en largas tardes que no puede dejar de reproducir en su mente. Tierna, ardiente y muy difícil de abandonar.
